La vida después del trasplante: Conoce a Jesús

¡Hola!

Mi nombre es Jesús Ricardo Pérez Hernández y tengo 21 años.

A la edad de 2 años 8 meses me realizaron un trasplante de hígado. Mi vida antes del trasplante fue difícil, no tenía las fuerzas para jugar y la mayoría del tiempo me la pasaba en consultas o visitando el hospital. Yo tenía una enfermedad metabólica llamada Tirosinemia, por lo que mi hígado dejó de funcionar y requería uno nuevo de forma urgente. Si pasaba más tiempo se iban a dañar mis otros órganos, por lo que ya no sería candidato a un trasplante.

Afortunadamente conocimos al Doctor Gustavo Varela Fassineto, el más grande ángel de mi vida. Él platicó con mis papás y les dijo del trasplante de donador vivo. Empezaron a hacer todos los estudios necesarios y resultó que mi papá fue el más compatible conmigo. El 31 de Julio del 2001 volví a nacer.

Gracias a Dios, a los médicos y a Fundhepa, la fundación que me apoya, puedo contarles que soy un joven muy feliz. Terminé recientemente la preparatoria, vivo y disfrutó todos y cada uno de mis días. La vida es muy hermosa a pesar de los obstáculos que podamos tener.

¡Vivamos y disfrutemos cada instante, pues las personas trasplantadas podemos llevar una vida normal!

El trasplante de donador vivo es una buena alternativa, pero puede ser peligrosa. Lo ideal sería que todas las personas donaramos nuestros órganos, es por eso que los invito a considerarlo. Hay que ofrecerlos para darles una oportunidad de trascender después de la muerte. Yo creo que los órganos no se deben enterrar, se deben donar.

¡Gracias!
Jesús Ricardo Pérez Hernández

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