El buen Javier y su hepatitis “A”

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Texto: Dr. Santiago Gallo

El Dr. Hepato Cito recibió una llamada de Javier, quien había sido compañero suyo en la
preparatoria, tenía 35 años y era casado; siempre había sido aprensivo y le preguntó
escuchándose muy angustiado:

─Estimado Hepato, ayúdame por favor, estoy como huevo de amarillo y muy preocupado
como no tienes idea porque desde ayer orino muy oscuro y hago caca blanca, no quiero tener cáncer ni cirrosis ya sabes que mis hijos son muy pequeños, tengo tres: uno de cinco, otra de tres y viene uno en camino, quiero verlos crecer y no dejarlos sin educación.

El doctor Cito comenzó su interrogatorio:

─Dime si has tenido algún dolor abdominal o cuáles son tus molestias desde que
empezaste a notarlo.

─Solamente estoy muy cansado y tengo algo de dolor no muy fuerte en el costado
derecho, nada del otro mundo y no he tenido fiebre. Ya me aislé, no dejo que nadie se me
acerque, no vaya a ser contagioso, ¿tiene que ver con el COVID?

─No lo creo, puede ser hepatitis, y si es la de tipo “A”, el contagio es generalmente por las
heces, pero puede ser por saliva así que no tienes que aislarte por completo, no beses a tus
familiares ni permitas que beban del mismo vaso o taza, por seguridad puedes dormir en una cama separado de tu esposa, pero no tienes que dejar de verlos ni de estar con ellos. No hagas ejercicio, sé que te gusta ir a nadar, pero por lo pronto hasta no establecer qué tipo de hepatitis tienes quédate en tu casa y reposa, pero tampoco es pretexto para estar encamado todo el
tiempo.

─Me alivia que pienses que es hepatitis, pero no me digas que puede ser de las crónicas
porque esas llevan a cirrosis y me dijeron que se transmiten por sangre, pero a mí, nunca me han puesto una transfusión ni soy drogadicto que me esté inyectando cosas. Por lo pronto ya me pusieron a dieta y quieren que tome dulces todo el tiempo, porque dicen que ayudan a recuperarte más pronto.

─No necesitas ninguna dieta especial, solamente y mientras estés amarillo (ictérico)
disminuye las grasas, como las que están en alimentos fritos, crema y cosas grasosas como los embutidos; olvídate de estar tomando dulces porque no te ayudan en nada, esa es una idea popular sin fundamento; lo único que definitivamente no debes tomar es alcohol, porque el hígado no puede metabolizarlo adecuadamente, si tomas medicinas tienes que decirme cuáles para ver si no interfieren con el hígado. Debes que hacerte estudios para saber cómo estás, qué tipo de hepatitis tienes y poder seguir tú evolución, acuérdate de ir con 12 horas de ayuno y apunta lo que tienes que hacerte, te lo mando en un mensajito de todos modos: Biometría hemática; Química Clínica de 24 elementos; Análisis de Orina y Perfil de Hepatitis. Me llamas cuando los tengas o me los mandas a mi teléfono. Por lo pronto no te preocupes de tener una hepatitis crónica hasta no saber los resultados, con ellos veremos el mejor tratamiento posible.

Cuando llegó Javier al consultorio con los resultados iba sintiéndose mejor, resultó ser una
Hepatitis “A”, que la contrajo en el brote epidémico que hubo en la alberca comunitaria de su delegación. Sin embargo, las cifras de transaminasas que andaban arriba de las mil unidades lo asustaron mucho por lo que le preguntó a su amigo:

─Hepato estoy preocupado, las transaminasas salieron altísimas, ¿es mala señal para mí?,
¿mi hígado se va a recuperar bien?, las bilirrubinas también salieron muy altas según las cifras normales que ponen, ¿tendré remedio? dime por favor además que va a pasar con Caro mi esposa, ya sabes que está embarazada.

─Mira Javier, cuando el virus infecta a las células y se multiplica en ellas, las mata y se
liberan esas enzimas (las transaminasas) que estaban adentro de ellas, pero como la recuperación del hígado es rápida, entonces desaparecen, verás que las próximas que te tomen saldrán casi normales, por supuesto que te recuperarás, eres joven y en buenas condiciones de salud por el ejercicio que haces, no tienes sobrepeso y no padeces enfermedades que agraven tu recuperación. Ya toqué tu hígado, lo encuentro un poco crecido pero blandito, tus ojos ya casi no se ven amarillos (ictéricos) y seguro tu orina y tus heces ya empezaron a estar de color normal. Le continuó diciendo:

─Por lo pronto sigue en tu casa, trabaja desde ahí y no estés solamente pensando en la
hepatitis, distráete y descansa, no hagas ejercicio fuerte y sobre todo nada de alcohol; come
normalmente como ya te había dicho. Por cierto, para tu tranquilidad este tipo de hepatitis no se transmite de la mamá embarazada al niño, además Caro no ha tenido síntomas y parece que no está contagiada, pero debemos esperar un mes más para saberlo, porque según las cuentas ya llevas al menos 20 días desde que empezaste con tu “chistecito”.

─Ni me lo digas, porque para mí no tiene ninguna gracia, afortunadamente puedo trabajar
desde la casa como ya nos acostumbramos por la pandemia, que por lo visto no se ha terminado todavía. ¿Esto de la hepatitis puede hacer que el COVID me afecte o sea peor?

─No hay informes de que se presenten ambas infecciones al mismo tiempo, por lo general
los virus producen una sustancia llamada “Interferón” que impide que otros virus ataquen al
organismo al mismo tiempo, así que no te preocupes.

Cuando a los quince días llegaron los resultados de los siguientes estudios, ya las
bilirrubinas estaban en lo normal y las transaminasas muy bajas, casi normales. lo que le dio
mucho gusto a Javier, pero Hepato de todas formas le dijo:

Todavía no estas completamente curado, a veces puedes llegar a presentar una recaída
pequeña y puede ser que se tarde más de un mes en que podamos darte de alta, durante los siguientes seis meses te vamos a hacer una prueba de sangre mensual para estar seguros de que ya te hayas librado del virus. Ya veremos cuándo te puedes tomar una cerveza otra vez, por lo pronto nada de alcohol hasta no ver los próximos resultados en un mes, tómate los mismos exámenes pero que ya no te hagan el perfil de hepatitis.

Al mes siguiente los exámenes salieron normales, por lo que el Dr. Cito lo dio de alta,
recomendándole no tomar alcohol, si acaso una o dos copas eventualmente y regresar a los tres meses con nuevos estudios. Javier le dijo:

─¿Ya no podré volver a tomar un poco de alcohol nunca?, ya sabes que con los amigos en
el dominó o las bodas, siempre hay que hacer algún brindis, ni modo de estar de abstemio toda la vida.

─Seguramente podrás volver a tomar alcohol como todo mundo debe hacerlo, por gusto y
siempre en pequeñas cantidades; el alcohol no debe ser consumido libremente, siempre hay que tener cuidado con él y tomarlo con moderación; ningún alimento ni bebida deben tomarse exageradamente. Es posible que puedas seguir teniendo alteraciones en los estudios de sangre por varios meses más, así es el virus de la Hepatitis “A”, pero ten la tranquilidad que este tipo de hepatitis no produce cambios crónicos ni lleva a la cirrosis. Además, puedes empezar a hacer ejercicio paulatinamente, debes recuperar tu actividad física y mantener tu buena forma, pero si hazlo lentamente.

─Ni modo Hepato, tú eres el que sabes y estoy en tus manos gracias por todo, por cierto,
ya deposité lo de tus honorarios para que lo cheques en tu cuenta, hasta pronto, bueno hasta dentro de tres meses, gracias y me encanta la idea de volver a hacer mi natación.